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lunes, 20 de noviembre de 2017

Diabla


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.500 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.862-


                                                                                                                           Graciela Aráoz

Poeta e investigadora argentina. Nació en Villa Mercedes, provincia de San Luis. Profesora de Letras, por concurso de antecedentes obtuvo una beca para realizar un pos grado en Madrid donde obtuvo los títulos de Profesora de Lengua y Literartura Española y la Licenciatura en Filología Hispánica. Integra la Comisión de Cultura de la Fundación El Libro. Obtuvo el Primer Premio Tiflos de Poesía 1986, España; el Primer Premio de Poesía "Vicente Aleixandre" , España, 1986 por su libro "Itinerario de fuego". Su libro "Diabla" (2002) fue traducido  al inglés, japonés y turco. "Equipaje de silencio" fue editado en Buenos Aires, en 1982.


                                                                                                  "Ella busca ese libro
                                                                                                   que lee al ritmo del cerebro
                                                                                                   cuando el principio de incertidumbre
                                                                                                   toca la mirada y la transforma"











DIABLA

Estoy dentro de una mujer extraña
que no soy yo.

A veces, cuando nos encontamos
en el espejo veo,

que yo soy otra y que otra es la otra.

Me captura y me desborda
en la impiedad de la ausente.

Soy tantas mujeres y ninguna.
Soy Juana, la que se desnuda la piel,
y es como una uva,
o la niñita aquella que al helicóptero subió
con todas las mariposas.
Y también la suicida ebria que engatilla
el revólver y las rosas se vuelan.

Y soy Isadora, la que se quita
despacio
la ropa,
oleosa cuando va a la cama.

Extrañas y sonámbulas persiguiendo a su sombra.

Soy esta mujer maldita que se me adueña
entre dinosaurios y amapolas y elefantes en miniatura.
Soy esta mujer que no piensa en toda la miel
que hay en la casa sin tener abejas,
y que a veces piensa que las abejas tienen luceros
estridentes que tocan mi boca más allá de mi cabeza.

La busco,
irremediablemente,
la busco.

Más allá del sabor de las cerezas o de los ojos
niños de mi amor, que me miran
como todas estas que no soy y que soy
y que tampoco entienden.

El que me salva es el amor, dispuesto
a saltar al vacío
y encontrarme.-




SANGRE CON HILOS DE SEDA

Mis uñas entrarían en tu clavícula
y te dejaría ahogado
pidiendo
pidiendo un solo día.

Mientras yo me pondría frente al espejo
ofreciéndote mi goce de reina.

Me seguirías con los ojos aterrados
sin respirar
y entonces me desnudaría
y verías sangre anudada con hilos de seda.

Bailaría con mis cicatrices
la danza de algún vientre,
y te dejaría morir.

Pero para morirse hay que
haber vivido por lo menos
un día
entonces para que matarte.
Si siempre estuviste muerto.-



XXXV

Dicen que estuve viva
y escribía en los pastizales con tizas de nácar.

Dicen que fui una viuda
y llevaba canciones al cementerio.

Que no lloraba, dicen.
Sólo cantaba
inmóvil
con mi lengua mestiza.-



MUJER EN LA VENTANA

Un adiós lento
entre la acción y la rebelión

Joan Baez de fondo
mientras la valija se llevaba
los fracasos y el deseo.

Lloramos.
El aire murmuró el dolor y nos vimos.

Un beso volado desde la puerta
y una mujer en la ventana
mirando irse.

El hombre mira la ventana

Joan Baez
y nuevamente la cámara
de Tina
registrando
la última cena.-



XVIII

Desdíceme
de esa costumbre de temblar en el pecado
que no cometemos,
y nos deja impávidos entre las mil velocidades
de un instante.

Levanta
mi vestimenta de trapos lavados con palabras
que se miran en la mitad del río,
en la otra orilla,
las piernas con anotaciones de melografías.

Levanta
mi mudez en la telaraña
de adobe que esconde mis manos
para no robar la fruta
y exiliarme para siempre de este mundo.-



XX

La noche persiste en su fugaz intento
de ser día.
Milenaria arde la semilla
dentro del miedo que borda con encajes
el deseo.

En el olvido de la niebla la busco.
La busco y se hunde
en el río donde depositó un secreto.

La busco en el verano que pasó a ser invierno
de otro otoño en domingo.

Se huele en la fruta robada
y en celo.

Se desliza rampante los días de fiesta

Y ella es una luciérnaga que,
cuando se enciende,
no alcanza a ver su luz.-



                                                                                                                           Graciela Aráoz



Imágenes: Pinturas de Giovanni Giacometti (Italia)






quiquedelucio@gmail.com


domingo, 19 de noviembre de 2017

Esta noche


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.860-



                                                                                                                             Susana Cattaneo

Poeta y narradora argentina, nacida en Buenos Aires en 1945. Es Psicóloga. En el ámbito literario tiene 18 libros publicados, entre poesía, poesía en prosa y cuentos, entre sus últimas publicaciones, se destacan: "Niña subterránea " (2006), "Musgo en el sol" (2007), "Bufanda de pájaros" (2009), etc. Sus obras fueron parcialmente traducidas al inglés, francés, portugués e italiano. Recibió la Faja Nacional de Honor de la Asociación de Escritores Argentinos en el 2000, con el libro "La mirada de otro cielo" y también fue premiada por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires por el poemarío "Palomas de la soledad" (2005).


                                                                                                "Dónde llevaste tu alegría de calandrias?
                                                                                                 mira, hay una floración de ángeles
                                                                                                 en la mitad del cielo. En la otra
                                                                                                 una dulce jauría de amapolas"












ESTA NOCHE

me visto de ruinas.
Trepan sobre mí
sombra de pétalos morados.
Un enamorado dios
vierte cántaros de cielo
sobre la cruz ceniza de mis ojos.
Esta noche hay estrellas
para recordar mi triunfo
sobre el ocre.
Golpea mi desdicha
el herrumbrado acorde
de un salmo de piedra.
Esta noche
plegarias adornan mi frente.
Espejos de brumas
despiertan al Origen.
Esta noche, sí.
Cinco estaciones refulgen
y todo se transforma.
En la lunbre preñada de luciérnagas
un unicornio señala
el camino hacia el último Portal.-



LA TARDE QUE SOY


Cae en la playa la tarde que soy
herida de faros y gaviotas nocturnas.
Un follaje de arena pasea mi cuerpo
escanciado por brisa que lo cubre.
Cómo no recordar las noches en el muelle.
Las carreras invencibles entre luna y agua.
El camino plata sobre ondulaciones perfectas.
Recordar árboles vestidos de milagro.
Sí; cae en la tarde la playa que soy,
mi pequeña de pies blancos.
Ya la noche es mayor y danza misterios
sobre el mar.
Apuesto: tus ojos me besan en este instante azul.
Ha caído en la espuma la playa,
la tarde que soy.-



***

Estoy triste, amor, porque callan los pájaros.
La música que nos unía ha callado. Y nuestras voces.
El sol me cubre en esta tarde y no me da esperanza.
La angustia se nutre en  mi aciaga intemperie
y hay gaviotas degolladas en la arena.
Se han ido, esos pájaros, tal vez junto al deseo.
Un jirón de mi vida resplandece
en cruces opacas que sellarán mi carne
No más noches inmortales; no más magia.
Ahora la oscuridad, amor,
porque ya no nos amamos.-



LA MUJER QUE FUI

Mi nombre entra a una lágrima

Yo te vi en mediodías ardidos de verano
cobijada en el frescor de sombras
y de ramas.
Te vi tejiendo anillos con la felicidad
mientras cerrabas pactos de infinito.
Con la boca dulce, te vi, llena de verdes.
Danzabas sueños hechos de paisajes.
Eres colibrí que libaba en el amanecer
más hermoso.
Bebías palabras, escribías poemas.
Te nacieron libros -¿recuerdas los años?-
Te llenabas de pupilas tatuadas de cielo.
Yo te vi sentada junto a la alegría;
correr en grandes círculos
jugando al mundo.
Regalabas frases; perseguías insectos
invisibles.
El día te estallaba de luz perfumada de voces.
Ella -la pequeña de pestañas blancas
y mirada como almendras-
olisqueaba el aire, la vida, el pasto.
Las otras volaban, rodeaban tus libros,
picoteaban arroz.
Te vi rodeada de amor en tardes que partían.
Te vi en invierno, cálida y feliz.
Recogías en otoño hojas escarlata
y admirabas su belleza.
Te sentías plena con los brotes de septiembre
y con lluvias de octubre bordabas la dicha.
Te vi plácida entre árboles junto a la eternidad.
Sí; yo te vi. Eras mucho, mucho más
que esta pobre mujer que hoy esconde sus ojos.
Mucho más que esta tristeza.-


***

Sangra el año huye miles de ojos escarlata
sangre en Nueva York Argentina Afganistán
sangra el planeta su enrarecido llanto
un gorrión lleva hacia el desierto
este tiempo caduco de amor y armonías
se besan las copas con champagne de infortunio
las levantan los hombres festejando la muerte
año maltrecho vergüenza de días
cadáver viviente camina inclinado
el gorrión arrastra su difícil peso
gente por el Sur gente por el Este
brinda incansable en el Oeste y Sur
por tierra y cielo brinda la gente
ebrios de poder ebrios de dinero
estallan las hordas aleluya de guerra
un negro gorrión desgrita la vida
y llora
y llora.-




                                                                                                               Susana Cattaneo





Imágenes:  Pinturas de Dominic Josinsky  (contemporánea)







quiquedelucio@gmail.com






sábado, 18 de noviembre de 2017

De la mujer


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.500 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.859-


                                                                                                                        Adelaida Loukota

Poetisa de Guatemala, , nacida el 9 de diciembre de 1979. Estudió Perito de Dibujo de Construcción Y letras en la Universidad USAC. Trabajó en la biblioteca Ludwig von Mises, donde participó en clases de lecturas durante ocho años. Ejerció como profesora de Literatura en la Facultad de Derecho. Ha publicado, entre otros: "Amalia ya no está", "Callecorreos", etc. Su poesía formó parte de varias antologías, páginas literarias y artículos culturales de su país y del extranjero. Ha participado en numerosos recitales poéticos en toda la extensión de su país.


                                                                               "alguien en el departamento de enfrente
                                                                                 mira televisión hasta muy tarde
                                                                                 la luz de su ventana me recuerda 
                                                                                 que no soy la única que desvela las horas"   











POEMARIO DE LA MUJER

Sigo buscándote
rindiéndome
ante el testimonio
certero
de que no te encontraré
donde antes
te encontraba
seguro
que hoy no estás
en las ramas
de mis árboles
hace mucho
que dejaste
de volar por ahí.-


***

Cuando de perderme se trata
me pierdo en tu boca
que me dice
que no soy mentirosa
sino buena fabuladora.

Se me van kilómetros de carretera
pensando en las historias que me contás
sobre los libros que leíste
y te parecen fascinantes
sobre los libros que yo debería leer
un día de estos.

Cuando de perderme se trata
debería perderme con vos.


***

Un beso para vos nace en mi boca
no puedo dártelo
me muerdo los labios
hasta que cae en el centro de mi lengua
entonces lo mastico
lo mastico
lo mastico
hasta que lo pulverizo y se sedimenta
y hace que mis latidos vayan lentos.


después te veo

mi pulso se acelera
y dispersa polvo de beso por mi espalda
por mi estómago
por mi anhelo

Un beso nuevo nace para vos
se acumula junto
a los otros en mis arterias.-


***

Quería verte
quería estar ahí
que me prepararas un café
me dijeras que todo va a estar bien
me abrazaras de verdad
quería que el silencio
fuera solo el momento que nos une
entre dos latidos
apoyar la cabeza en tu hombro
existir en tu abrazo
iluminar la transición entre
la tarde y la noche
quería estar donde vos estás.-


***

Hay ruido de pájaros en mi cabeza
las voces llegan al techo
no me dejan disipar los pensamientos
hace rato que el café está frío
los murmullos no se detienen
tu voz también me hace ruido
también me confunde
ruido de pájaros late en mi cabeza
nos condena a días de espanto
a la incertidumbre de la carretera
demasiado calma
debería ser capaz de contarte esta historia.-


***

Uno se queda lejos cada cierto tiempo
como esperando que los buenos tiempos lleguen de una vez
espera mañanas mejores
inventa historias para reconfortarse
para que la lluvia sea sólo un recuerdo
que golpea la ventana.-


***

Me pregunto si podré ser fuerte de nuevo
regreso un par de frases en mi cadena de penamiento
y me asombra no preguntarme
si seré feliz de nuevo.-



                                                                                                   

                                                                                                                        Adelaida Lokuota




Imágenes: Pinturas de Karol Bab  (contemporáneo)





quiquedelucio@gmail.com







jueves, 16 de noviembre de 2017

Poema en un árbol


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.500 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.858-



                                                                                                                  Miguel Méndez Camacho


Poeta, narrador,  periodista y crítico literario de Colombia, nacido en Cúcuta, en 1942. Es abogado, Doctor en Ciencias Sociales y Políticas Universidad de Colombia. Ha publicado, entre otros, ""Los golpes ciegos", "Papeles", "Perfil y palote", "Instrucciones para la nostalgia", "Malena" -Novela (2003), "Desencantos y cantos" (-Selección poética (2003), "De la favela a la gloria" (2005), etc. Es director de la Colección Clásicos de la Literatura Colombiana, 27 ediciones Editorial de la Colcutura y Director de la Colección "Cuadernos de Cultura" del Instituto de Cultura del Norte de Santander. Fue elegido "Poeta del año" en el XII Festival Internacional de Poesía  de Bogotá, 2004.


                                                                                    "Yo en cambio soy tan torpe en el oficio
                                                                                     que no puedo hilvanar más de tres versos
                                                                                     para decirle a la mujer que amo esas cosas
                                                                                     hermosas que usted malgasta"












POEMA EN UN ÁRBOL

Escrito en la espalda de
un árbol

No recuerdo si el árbol daba frutos
o sombra,
sólo sé que dio pájaros.

Que era el centro del patio
y de la infancia.

Que en la madera fácil
tallé tu nombre encima
de un corazón flechado.

Y no recuerdo más:
tanto subió tu nombre con el árbol
que pudiste escaparte
en la primera cosecha que dio pájaros.-



CONFESIÓN

Ando perdido
pero jubiloso.
Confieso que no sé
a dónde voy,
pero la alegría me delata:
todos saben
que vengo de tu cuerpo.-



RECUÉRDAME, DESNUDA

¿En qué bar estarás
dónde tu risa
suene más que la música?
¿Dónde tu pelo sea
el rincón más oscuro de la fiesta
y tu escote
la ventana mejor iluminada?

Alguien ya sabe que eres impredecible
de la cintura para abajo,
hacia arriba te salva la sonrisa
y esa mirada ausente
como si no quisieras compañía.

¿A quién decidiste seducir?

Recuérdame, desnuda
y no olvides
que nadie sabe más de tu cuerpo
que mis manos.-



TRISTURA

Las primeras señales del olvido
no son ritual de puertos o viajeros,
las ausencias
no requieren de adioses.
Los abandonos
no necesitan ceremonias.

Uno se va sin trenes
sin aviones,
uno se va sin barcos.
Uno se va.-



LA SOLEDAD

Si miramos el rostro de la amada
y cerramos los ojos
para palparlo luego en la memoria
el fantasma del miedo nos traicione.a.

Por eso los amantes
no se dan nunca el uno al otro
y las manos que recorren los cuerpos
no persiguen la piel
sino el olvido de la futura soledad.

Y las caricias se prodigan
no a los cuerpos
sino al vacío de la ausencia
el temor de quedar sin compañía.-



LUCRECIA

Ella no tiene en los poemas
un lugar muy exacto
Siempre está dando vueltas
Huyendo y regresando
aquí y allá de la vigilia al alba,
limpiando
y remendando mis palabras
como si fuera oficio de la casa.-




                                                                                             Miguel Méndez Camacho







Imágenes: Pinturas de Fanny Nuhska  (contemporánea)






quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Noviembre


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.857-




                                                                                                                      Alejandro Lérida

Poeta español, nacido en Sevilla en 1979. Diplomado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla. Obtuvo el Primer Premio de Poesía del XII Certámen de Creación "Fronteras de papel"; Mención Honorífica del Jurado en el Primer Concurso Internacional de Poesía Breve , organizado por la Fundación Scorza. Ha escrito los libros de poemas: "Éxtasis" (2005), "Las noches de diario" (2005), "Los cuerpos que se buscan " (2006), "Los espejos vacíos" (2007), "Paso de peatones" (2009), etc. Algunos de sus poemas fueron publicados por las revistas"Algarrobo", "La rosa profunda", "Sentido figurado","Narradores", etc.


                                                                                   "Piso la más que nunca dudosa luz del día.
                                                                                     Cada reloj del mundo
                                                                                     muestra una hora diferente y triste.
                                                                                    Ojalá que no hubiera amanecido nunca"  












NOVIEMBRE, 13

Sonia, pastel de ron y madrugada,
como una ducha fría en el invierno.
Sonia pinta de azul cualquier averno
con ojitos de niña maquillada.
Sonia lo espera todo o casi nada.
Sonia, carmín, imán, frugal, eterno,
siempre saca calor del peor invierno.
Sonia, sin mes de abril, flor despistada.
Sonia, novia formal de los espejos,
risa del Paraíso, aunque esté lejos.
Sonia, no sé si hay labios más legales,
pubis del sol, enviada de la luna.
Eres desde el principio -tú en la cuna-
como quisieran ser las catedrales.-



COBIJO CONTRA LA TORMENTA

Un paisaje que asienta lo que dices
con la ebriedad del viento
entre las copas rotas de noviembre
con lágrimas y sauces algo antiguos
después de las palabras,
de ese temblor de mano melancólica
al agarrar mi mano,
contagiándome el frío de ese último beso
de amistad que es amor, pero sin alas.

Hoy no quiero pensar si la esperanza
prolonga el sufrimiento
del que ama de frente y de la espalda
al imposible amor,
como una puerta que no cierra bien
por la que pasa el alfiler del frío
a los ojos enfermos de belleza
de quien no toma nada de su miedo
y se mira al espejo -nada más levantarse-
que el amor hiere a veces y la esperanza.

Necesito decirte seriamente,
pero en el mismo banco
del parque donde ahora se abraza una pareja
mientras él se decide a besarla despacio,
con las pocas palabras que no
te dije entonces,
con la lluvia astillada de aquel día,
cuando nos conocimos,
decirte por primera vez
bajo este cielo abierto y sin cicatrizar,
que me abraces más fuerte antes de irte,
que aún puedo recordarte
al olvidar quién eres.

Y es el atardecer igual que un puñetazo
que rompe la mandíbula del cielo.
Y a la intemperie dices
lejos de cualquier cosa parecida a un refugio:
"que el verano no acabe con nosotros"
Y sé que es el momento
de acercarme a esos labios,
donde nada es mentira
y sin embargo todo parece un largo sueño,
que nuestro beso llegue a madurar despacio,
pensando en otra vida
que podemos llamar adversidad.-



LLAMADA PARA UNA DESPEDIDA

Me dices que tu avión sale a las cuatro,
que no es momento para despedidas.
Me has escrito una carta y mil razones
que explican los motivos de tu ausencia.
Y maldigo la mesa en que me apoyo
pronunciando tu nombre entre cristales.
Nunca podré explicarte, si te vas,
que no soy nada cuando soy sin ti.
Porque no hay amor
más allá de los límites,
ni realidad posible, que sea cierta.
Y, sin embargo, el miedo es suficiente,
la ingrata soledad es suficiente,
para decirme adiós una vez más,
para decir adiós definitivo.
Aquí, cuando te vayas, será todo,
alrededor de mí, un lugar recordado
de todo lo que fuimos mutuamente
para saber quién éramos tú y yo.
Cercado inútilmente por las cosas,
tu espacio, tu vacío y tu recuerdo,
lo miro todo:
indiferente todo.
Quiero ser familiar con todo esto. Pero
has escrito una fecha inevitable
que odiaré para siempre mientras viva
bajo la luz terrestre
de algún bar olvidado
en cualquier paradero de mi sombra.

Hoy no me muero sin decirte adónde voy,
porque dejo este mundo por buscarte.-






                                                                                                                  Alejandro Lérida




Imágenes: Pinturas de Greg Calibey  (contemporáneo)







quiquedelucio@gmail.com

martes, 14 de noviembre de 2017

No te voy a decir


Séptimo año de una antojadiza antolgía de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.856-



                                                                                                                               Angel Augier

Poeta, periodista, ensayista y crítico cubano, nacido en Holguín en 1910 y fallecido en enero de 2010. Doctor en Ciencias Filológicas por la Universidad de La Habana, con estudios posteriores en el Instituto de Literatura Mundial Máximo Gorki de la Academia de Ciencias de Moscú. Fue miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua y presidente de la Fundación Nicolás Guillén. Becario de la UNESCO. Coeditor de revistas literarias cubanas. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1991. Su extensa obra poética se encuentra reunida en una antología publicada en 1980 y en "Todo el mar en la ola" en 1989.


                                                                                       "se ha caido al suelo el mar. Difícil
                                                                                         recogerlo, alzarlo, ayudarle.
                                                                                         La masa espesa se mece y se deshace
                                                                                         en espuma, en olas, se agita y se calma"












NO TE VOY A DECIR

No te voy a decir
que quiero ser la arena
que tus pies desnudos acaricie,
ni los rayos del sol que bajen jubilosos
a dorar más aún
la fina miel que forma tu epidermis,
ni el agua que la abrace con su espuma
ni el viento que la bese
y agite sus cabellos.

Sólo quiero pedirte que no dejes
que el beso y la caricia
de la arena y las olas,
de la luz y del aire,
destruyan la huellas de los míos
ni mi recuerdo que te sigue
como muda presencia inevitable.-



NOCTURNO DIFERENTE

Hay una noche limpia: la del mar y la luna.
Había un pueblo de luces en el agua tranquila
con calles solitarias por donde, sin quererlo,
dejábamos vagar nuestra inquieta ternura.

Era una noche limpia, brillando entre las sombras.
Nos quedamos teñidos de luna y de horizonte
al ritmo de la voz anciana del botero.-



ANSIEDAD

Esta flor mía, viva luz sin reflejo,
ahogada en ella misma,
bebiéndose a mi sombra su más íntima savia,
su perfume más puro,
sintiendo en cada pétalo, la clausura del aire
y el secuestro del agua, de la nube, del árbol.

Esta flor mía, encendida, consumiéndose sola,
muerta en su propia música
apretada en su tallo, quebrado ya de angustia;
quemándose a í misma,
en tanto que la tierra desnuda su ternura
y es más ancha la vida,
y el canto
y la mañana.-



SONETO

Sigo, amor, con mi júbilo sin bridas
por senderos de mieles tu carrera,
viajando con tu llama y tus heridas
desde el justo contorno de tu esfera.

El pulso tengo de innombrables vidas
en tu perfil sesgado a tu manera
como tu fortaleza tiene asidas
las campanas al sol de mi bandera.

Por una eterna acariciada
llega desnuda y limpia tu figura
al filo de mi luz enamorada,

y en la ventana azul de mi ventura
tu beso, amor, tu voz y tu mirada
velando mi desvelo de ternura.-



VESPERAL

No hagas ruido, a ver,
si no se va la tarde.
Dile a tu alma que haga
un silencio absoluto.
Acalla ese ruido de pensamientos,
rompe ese hondo clamor de recuerdos,
ahoga ese sordo rumor de ensueños.
No seas imprudente, no hagas ruidos,
que le molestan a la tarde.
Ante ella hay que estar
como una esfinge jovial,
ungida de serenos éxtasis
florecidos de silencios blancos.
Tenemos que rimar ese silencio
con el blanco silencio de la tarde.

Pero, ¿ya ves?, se va la tarde.
No pudiste amordazar el grito
desbocado de tus nostalgias
y has espantado a la tarde.
Mira como huye despavorida a otro lugar
donde comprendan
el silencio blanco de su alma. Y nos deja las sombras
-gran silencio negro-
para el negro silencio de nuestros ruidos.-



POEMA II

Soledad por tu sol y por tu ola:
isla ola: sol y ola
confundidos ciñendo, acariciándote
la piel mulata de la costa,
la femenina piel, fragante de tabaco,
y la piel de la playa,
cálida y temblorosa con su arena de azúcar.-


II

Cosida al mar y al viento por puntuadas olas
a puro sol prendida,
tu perfil, isla mía, tu contorno en el agua
con tu constante litoral dibujas
revuelto hacia la luz y hacia la espuma,
hacia el húmedo mundo clamoroso
donde pierden la tierra y el árbol
sus fronteras,
donde encuentra el azul su razón
en los mapas
y se disuelve en sal la geografía.-





                                                                                                                  Angel Augier



Imágenes: Pinturas de Gaetano Bellei







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lunes, 13 de noviembre de 2017

Un trozo de ti


Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.855-


                                                                                                                           Gabriel Wagner

Poeta y narrador de Costa Rica. Estudió Economía y cursó Derecho en la Universidad de Costa Rica y el magister en ciencias políticas en la Universidad de Chile. Ha sido diplomático, asesor legislativo y administrador de negocios. En el 2013 publicó el primer capítulo de la novela "El rescate de Linda Mer, Mente con sombrero", en el 2013 publicó los primeros aforismos del Fen Shimi, en el 2014 dio a conocer su poemario "Cenizas del insomnio". Ha participado en varias antologías y páginas literarias de su país y del extranjero.


                                                                                                         "Llueve y cada gota trae consigo
                                                                                                           la cercanía del recuerdo,
                                                                                                           el olor de los milagros,
                                                                                                           su figura callada. Llueve"   
   








UN TROZO DE TI

Quiero poseerte,
pues hoy pienso en tus labios,
esa suave cumbre
con la forma de la primera letra
de Marte,
bordes de media
luna; la flor de aroma a
manzana, con pétalos que
besan el sol cuando me hablas.
Cada vez que te miro,
recorro tu boca,
gravito como electrón,
doy vueltas
por esos halos sonrosados,
frescos, con brillo de cometa.
Me enjaulan entre sonrisas
y cerrojos de estrellas.
Tus labios me someten,
son armas del corazón,
hechizan con la minúscula
y la mayúscula de sus perfiles.
Al rozarlos me atrapan,
como ostras del mar.-


***

Sé que tu piel
allá donde estás,
me habla en un hueco del tiempo,
anclada, queriendo
germinar al futuro.

Esa voz peturbada
parte las espigas de mi pecho.-


***

No es tu jaula quien
en desvelo te tiene,
sino otra
en donde tu piel
vive prisionera.

Sos un ave libre
que me recuerda.-

***

Si no todo lo que dices basta,
no es porque te falten  palabras,
sino un acople de velas;
como las cosas inocentes,
el rubor impensado,
un fondo de sombra,
hilar con el viento,
aullar entre sábanas,
dejar la madriguera,
saborear vida más allá
del aleteo, la muerte,
y no quiero decírtelo con el olvido.-



***


No separa un punto final,
si te estoy amando.
Ni puntos suspensivos,
con esta sangre alborotada
Menos una coma.-


***

Cuando respires la noche
brotará del celo una llama,
te dirá en silencio:
nadie en el Universo
puede llorar a solas.-


***

Hay alguien,
sos alguien,
infinito de estrellas
en un átomo,
tren con sueños,
una última parada,
un  espíritu deseando sus huesos.

Hay alguien,
sos alguien,
un brote de rosas,
el renuevo de olas,
un fondo de pozo con monedas.

De almas que se aman
y vuelven siempre
al punto de partida.-


***

Quiero cerrar los ojos
y esperar a que tu silencio
me haga señas:
es la palabra final.-


***

Cuando me digas un sí,
que sea para ponerle
acento a mi esperanza.

Porque decir que sí,
sin más palabras,
hace sospechar
un vuelo sin distancia.-





                                                                                                                      Gabriel Wagner




Imágenes: Pinturas de Christinde Comyn  (Contemporánea)






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